Celebración de las fiestas patrias en el año de 1918.

Escribe la Sra. Catalina Montes de Oca de Contreras en su libro Puerto Vallarta de mis recuerdos:

El 15 de septiembre por la tarde se apostaban los músicos en el kiosko y daban una serenata para animación del pueblo. La gente se volcaba en la plaza donde, llena de regocijo, daba vueltas alrededor de ella. Por la noche, en masa, hacían el paseo de las antorchas. Recorrían las calles principales y regresaban por la calle de Morelos con la efigie del padre de la Patria y sus héroes. Toda esa muchedumbre regresaba al punto de partida o sea la plaza. Ahí, en ese portal, se llevaba a cabo la velada. Amenizaba el acto la orquesta de José García Bernal. Naturalmente lo presenciábamos sentados en cómodas sillas. Enseguida el Secretario del Ayuntamiento, que era José C. Gómez, padre que fue de Rodolfo Gómez, leía el Acta de la Independencia y vitoreaba a los héroes. El Presidente Municipal don Jesús Langarica daba el grito de la Independencia. La profesora Eloísa Peña, que era la directora del plantel, escuela mixta, decía su discurso alusivo al hecho heroico. La velada terminaba con el Himno Nacional, cohetes y descargas de pistolas al aire libre.

Al día siguiente, o sea el 16 de septiembre, en el mismo portal, tenía lugar la matineé en la que tomaban parte los alumnos que en total serían 100 de ambos sexos. El discurso oficial estaba a cargo del señor Julio Sánchez quien entonces era el gerente de la Casa Maisterrena.

No obstante el clima del trópico, todas las señoras nos engalanábamos con nuestra mejor ropa. Los señores, todos sudorosos, lucían sus trajes de casimir, con cuellos duros y sombreros de carrete.

Una vez terminada la matineé, pasábamos a tomar la copa a la casa del señor Lauro Morett y su señora esposa Beatriz Morfin de Morett, que también era paisana mía de San Gabriel, Jalisco.

Por la tarde tenían efecto en la plaza las carreras de caballos.

Como en aquel entonces no teníamos malecón, en una esquina del jardín, frente al mar, colocaban el palo ensebado que lucía como árbol de navidad cargado de paquetes para dárselos a los vencedores.

El 18 de septiembre, por la noche, se daba en la plaza un baile popular. Y así consecutivamente, se siguieron celebrando estas fiestas año tras año en la misma forma.

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