Los Museos y su Impacto Social

Las investigaciones sobre las actitudes de los ciudadanos hacia los museos muestran que son valorados como lugares donde se pueden generar ideas estimulantes, donde el aprendizaje es activo. La gente observa los museos como piezas fundamentales para el aprendizaje informal. Desde el apoyo a la educación de los escolares hasta la motivación de los adultos para saber y descubrir más sobre historia, arte, ciencia y vida hoy en día. Los museos deben inspirar pasión por el conocimiento y amor permanente por el aprendizaje. Son los que facilitan el descubrimiento, comparten conocimiento y promueven el pensamiento positivo. Los museos estimulan a las personas a tener un estado de ánimo receptivo y fomentan el cuestionamiento, el debate y el pensamiento crítico. Así mismo contribuyen a la contemplación, la curiosidad y la creatividad. Apoyan a los artistas, ayudando a preservar las habilidades artesanales tradicionales y animando a hacer cosas diferentes.

Los museos comparten conocimientos, vinculan a especialistas con una amplia audiencia y presentan nuevas investigaciones. Los límites se difuminan entre el conocimiento creado dentro del museo y el que se genera en otros lugares. Los museos reúnen investigaciones, incluyendo las de los académicos universitarios y, cada vez más, las de grupos comunitarios. Se basan en la experiencia de las «comunidades de origen», los descendientes de aquellas comunidades que hicieron o usaron los objetos y artefactos que ahora se exponen en ellos.

Son cada vez más las veces en que las audiencias actúan como creadores del conocimiento. Muchas personas desean contribuir, conectarse con otros, expresar y compartir sus conocimientos, experiencias, opiniones, ideas y creaciones. Y lo hacen para tener una experiencia más personal y la oportunidad de ir más allá que consumir los productos y servicios creados por los propios museos. Estos deberán actuar más como facilitadores, abriendo la interpretación con contenidos generados por los usuarios, respetando a las personas como participantes activos, capaces de actuar de forma que se satisfagan sus propias necesidades, dando forma activa a lo que hacen los museos y modelando lo que obtienen de ellos. Esto aumentará aún más el profundo sentido de la propiedad y el apego que la gente tiene por los museos.

Transformar un museo para mejorar su impacto de manera sostenible necesita un fuerte sentido del propósito y una finalidad en su misión, generando valores organizacionales claros y con el firme compromiso de alcanzar a todos los niveles de la organización. Significa pasar del sentido general de que el museo ofrece un beneficio público para identificar con precisión cómo crear una contribución definida y explícita para la sociedad a la que pertenece: decidir con firmeza qué va a hacer para apoyar el cambio social positivo. Ante todo, se trata de tener una actitud mental: un claro compromiso para atender las necesidades de las personas, de las comunidades, la sociedad y del medio ambiente.

Todos los que trabajan para los museos pueden contribuir. Es hora de que el museo responda a los tiempos difíciles, comprometiéndose por un cambio a mejor. Es hora también de que todos nosotros aportemos nuestro granito de arena para ayudar a los museos a cambiar la vida de las personas.

Fuente: Eve Museografía